Tortilla de patata y calabacín al horno: fácil de cortar y con menos fritura

Una tortilla jugosa de patata y calabacín hecha al horno, práctica para preparar con antelación.

La tortilla al horno es útil cuando quieres preparar una cantidad generosa sin estar pendiente de darle la vuelta en la sartén. Esta versión combina patata y calabacín: la patata aporta cuerpo y el calabacín ayuda a mantener una textura tierna.

Ingredientes

Preparación previa

Corta la patata en láminas finas y la cebolla en tiras. El calabacín puede ir en medias lunas de unos pocos milímetros. Si los cortes son muy gruesos, tardarán más en quedar tiernos y el huevo podría cuajarse antes de tiempo.

Paso a paso

  1. Calienta el horno a 200 ºC. Mezcla patata y cebolla con dos cucharadas de aceite y una pizca de sal. Extiéndelas en una bandeja.
  2. Hornea 20 minutos, removiendo una vez. Añade el calabacín y hornea 10 minutos más.
  3. Bate los huevos en un bol amplio. Incorpora las verduras calientes, mezcla y deja reposar 5 minutos.
  4. Forra o engrasa un molde de unos 22 cm. Vierte la mezcla y hornea entre 18 y 25 minutos, según el grosor y el punto de cuajado que prefieras.
  5. Deja reposar al menos 10 minutos antes de desmoldar y cortar.

Cómo evitar una tortilla aguada

El calabacín libera bastante agua. Por eso se incorpora después de que la patata ya haya empezado a cocinarse y conviene que quede bien extendido en la bandeja. Si el calabacín es muy grande y tiene muchas semillas, puedes retirar parte del centro.

Ideas para servir

Funciona caliente, templada o a temperatura ambiente. Combínala con tomate aliñado, una ensalada crujiente o verduras asadas. También es práctica en bocadillos o cortada en cuadrados pequeños para una mesa informal.

Preparar con antelación

Una vez fría, guárdala tapada en la nevera. Para servirla al día siguiente, puedes dejar que pierda el frío durante unos minutos o calentar porciones brevemente a potencia moderada. Evita recalentar muchas veces la misma preparación.