Arroz cremoso de verduras en una olla, sin nata y con mucho sabor

Un arroz meloso con verduras que se prepara en una sola olla y consigue cremosidad con el propio almidón del arroz.

Este arroz cremoso es una receta de fondo de despensa: admite las verduras que tengas, no necesita nata y se cocina en una sola olla. La clave está en añadir el líquido poco a poco y remover lo suficiente para que el almidón del arroz forme una textura suave.

Ingredientes para 4 personas

Paso a paso

  1. Pica la cebolla y la zanahoria en dados pequeños. Corta el calabacín en cubos algo mayores para que conserve textura.
  2. Calienta el aceite en una olla baja. Cocina cebolla y zanahoria durante 6 o 7 minutos a fuego medio. Añade el calabacín y cocina 3 minutos más.
  3. Retira la olla unos segundos del fuego, incorpora el pimentón y remueve. Añade inmediatamente el tomate para evitar que el pimentón se queme.
  4. Cuando el tomate haya perdido parte del agua, agrega el arroz y remueve durante un minuto.
  5. Vierte aproximadamente dos tercios del caldo caliente. Cocina a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Añade más caldo conforme el arroz lo vaya absorbiendo.
  6. Incorpora los guisantes en los últimos minutos. Cuando el grano esté tierno pero conserve estructura, apaga el fuego.
  7. Si utilizas queso, mézclalo fuera del fuego. Ajusta de sal y pimienta y deja reposar 2 minutos.

La textura correcta

Debe quedar fluido al servir, no compacto. El arroz continúa absorbiendo líquido durante el reposo, por eso conviene apagar el fuego cuando todavía parece un poco más suelto de lo que buscas. Si espesa demasiado, añade un chorrito de caldo caliente y mezcla.

Cómo adaptarlo a lo que tienes

Pimiento, judías verdes, champiñones, espárragos o pequeños ramilletes de brócoli funcionan bien. Las verduras duras entran al principio; las delicadas, al final. También puedes añadir garbanzos cocidos para convertirlo en un plato más completo.

Para darle más profundidad de sabor

Unas gotas de limón al final despiertan el conjunto. Otra opción es añadir una cucharada de levadura nutricional si no quieres usar queso. Lo importante es probar antes de añadir más sal, porque el caldo y el queso ya pueden aportar bastante.

Qué hacer con las sobras

Al enfriarse, el arroz pierde la textura melosa. Para recuperarla, recalienta con un poco de caldo o agua y remueve a fuego suave. También puedes formar pequeñas tortitas con el arroz frío y dorarlas en sartén.