Pasta con tomate asado, ajo y ricotta: salsa intensa con pocos ingredientes

Tomates al horno, ajo y ricotta se convierten en una salsa sencilla y sabrosa para una pasta de diario.

Asar el tomate cambia por completo una salsa sencilla: evapora parte del agua, concentra el dulzor natural y crea bordes caramelizados. Aquí lo combinamos con ajo y ricotta para conseguir una pasta cremosa sin necesidad de preparar una salsa pesada.

Ingredientes

Cómo prepararla

  1. Calienta el horno a 210 ºC. Coloca los tomates y los dientes de ajo pelados en una fuente. Añade aceite, orégano, sal y pimienta.
  2. Asa entre 20 y 30 minutos, hasta que los tomates estén muy tiernos y algunos bordes empiecen a dorarse.
  3. Mientras tanto, cuece la pasta en abundante agua con sal. Reserva una taza del agua de cocción antes de escurrir.
  4. Aplasta los tomates y el ajo directamente en la fuente con un tenedor. Añade la ricotta y mezcla.
  5. Incorpora la pasta caliente y añade poco a poco agua de cocción hasta obtener una salsa que se adhiera bien a la pasta.
  6. Termina con hierbas frescas, pimienta y, si quieres, un poco de chile.

Por qué guardar agua de la pasta

El agua contiene almidón y ayuda a unir la grasa, el queso y el jugo del tomate. En lugar de añadir más aceite o nata, unas cucharadas de esa agua consiguen una salsa brillante y ligera. Añádela poco a poco para no pasarte.

Si no tienes ricotta

Puedes utilizar queso fresco batido espeso, requesón o una pequeña cantidad de queso crema mezclado con agua de la pasta. Para una versión sin lácteos, tritura parte del tomate con un puñado de alubias blancas cocidas y vuelve a mezclarlo con el resto.

Más verduras, misma receta

En la misma bandeja puedes asar calabacín, berenjena en dados o tiras de pimiento. Si añades verduras con mucha agua, extiéndelas bien para que se asen en lugar de cocerse al vapor.

Planificación

El tomate asado puede prepararse con antelación y guardarse refrigerado. Cuando llegue la hora de comer, cueces la pasta, calientas el tomate y terminas la salsa con el queso. Es una buena base para una cena rápida entre semana.