Plátano, avena y cacao forman una base sencilla para un batido cremoso. No hace falta añadir azúcar si el plátano está bien maduro, y la cantidad de líquido se puede ajustar para que quede más ligero o más espeso.
Ingredientes para 2 vasos
- 1 plátano grande maduro
- 35 g de copos de avena
- 1 cucharada de cacao puro sin azúcar
- 350 ml de leche o bebida vegetal
- 1/2 cucharadita de canela, opcional
- 4 cubitos de hielo
- 1 cucharada de crema de cacahuete, opcional
Preparación
- Si tu batidora no es muy potente, remoja la avena durante 10 minutos en parte de la leche.
- Coloca todos los ingredientes en el vaso de la batidora.
- Tritura hasta que no queden trozos. Si está demasiado espeso, añade líquido poco a poco.
- Prueba antes de endulzar. Un plátano maduro suele aportar suficiente dulzor.
Cómo conseguir una textura más fría y densa
Corta el plátano en rodajas y congélalo previamente. Así puedes reducir el hielo y obtener una textura parecida a un batido helado. Si utilizas avena remojada, el resultado también será más uniforme.
Variaciones
Para un sabor más tostado, añade una cucharadita de café soluble. Con una pizca de vainilla queda más aromático. Si no quieres cacao, sustitúyelo por frutos rojos congelados.
Cuándo tomarlo
Funciona como desayuno rápido o merienda, pero la cantidad adecuada depende del resto de tu alimentación y de tus necesidades. Si lo acompañas con una comida completa, quizá prefieras hacer una porción más pequeña.
Prepararlo con antelación
Lo ideal es consumirlo recién hecho porque la avena continúa absorbiendo líquido. Si necesitas guardarlo, refrigéralo en un recipiente cerrado y remueve o vuelve a batir antes de beber.