Un buen sofrito no es una receta cerrada, sino una herramienta. Preparar una cantidad generosa una vez puede acortar varias comidas durante la semana, porque ya tienes hecha la parte que más tiempo necesita: cocinar lentamente las verduras hasta que pierden agua y concentran sabor.
Ingredientes para una tanda grande
- 3 cebollas medianas
- 2 pimientos
- 4 dientes de ajo
- 700 g de tomate triturado
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal al gusto
- 1 hoja de laurel, opcional
Preparación
- Pica cebolla y pimiento en dados pequeños. No necesitan ser perfectos, pero un tamaño parecido ayuda a que se cocinen al mismo ritmo.
- Calienta el aceite a fuego medio-bajo y añade cebolla y pimiento con una pizca de sal. Cocina lentamente hasta que estén muy tiernos.
- Añade el ajo y cocina un minuto.
- Retira la olla unos segundos del fuego, incorpora el pimentón y remueve. Añade enseguida el tomate.
- Cocina a fuego suave hasta que el tomate reduzca y el conjunto quede espeso, removiendo de vez en cuando.
Cómo saber que está listo
El sofrito debe verse brillante y concentrado. Al pasar una cuchara por el fondo, la mezcla tarda un poco en volver a cubrir el espacio. Si aún parece una salsa de tomate aguada, necesita más tiempo.
Cuatro usos rápidos
- Arroz: añade arroz, caldo y las verduras o proteína que prefieras.
- Legumbres: mezcla con garbanzos o lentejas cocidas y un poco de caldo.
- Pasta: aligera con agua de cocción y termina con hierbas o queso.
- Huevos: calienta una porción y cocina huevos directamente en la salsa.
Variaciones
Para un perfil más dulce, utiliza pimiento rojo. Si quieres una base más neutra para diferentes cocinas, omite el pimentón y el laurel. También puedes añadir zanahoria muy picada, que aporta cuerpo.
Conservación
Divide el sofrito en recipientes pequeños cuando se haya enfriado de forma segura. Guarda en nevera la cantidad que vayas a usar pronto y congela el resto en porciones. Una cubitera grande de silicona puede servir para hacer bloques que luego pasan a una bolsa apta para congelación.
Por qué merece la pena
Más que “cocinar por adelantado”, se trata de adelantar una técnica. El mismo sofrito puede terminar convertido en platos distintos, de modo que ahorras tiempo sin comer exactamente lo mismo varios días.